Las Catacombes de París es uno de los cementerios más famosos del mundo, y ensalzado por la gran obra de Victor Hugo, Los Miserables, estos pasadizos subterráneos son parte esencial de la cultura parisina. Un viaje a París no puede dejar de lado una visita a las Catacumbas, un lugar codiciado por los turistas que llegan de visita a la Ciudad Luz.

En 1786 Monsieur Thiroux de Crosne y Monsieur Guillaumont autorizaron el uso de este lugar en calidad de cementerio, trasladando aquí restos humanos provenientes de varios cementerios de parís. Hacia 1870 este lugar estaba poblado de cadáveres.

Este cementerio es un laberinto de túneles y recámaras subterráneas que albergan restos humanos de unos seis millones de parisienses, y la visita a las Catacombes destaca por las dificultades y lo intrincado del camino. Recordemos que las Catacumbas de París fueron construidas sobre lo que fueran minas de piedra caliza durante la época del Imperio Romano, por lo que los pasadizos y recovecos son múltiples.

Una visita a las Catacombes debe ser realizada con guía, y sólo está abierto a visita turística un kilómetro y medio de los más de 300 en total. Esto se debe a que es muy fácil perderse allí, y desviarse de este recorrido es sinónimo de multa de 60 euros.